El consumo de esta especie de suculenta también puede contribuir a mejorar la digestión
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La sábila, también conocida como aloe vera, es una planta muy valiosa por sus múltiples propiedades beneficiosas para la salud. Este vegetal ha sido utilizado en la medicina tradicional gracias a su contenido en vitaminas, minerales, aminoácidos y antioxidantes.
Su uso para desintoxicar órganos del cuerpo ha ganado atención por sus posibles efectos depurativos. El hígado, responsable de filtrar toxinas del organismo, es uno de los órganos más beneficiados por el consumo de sábila. Su alto contenido de agua y la presencia de compuestos como las antraquinonas contribuyen a eliminar desechos acumulados y estimular su correcto funcionamiento.
Asimismo, la sábila aporta vitamina C, que ayuda a combatir el estrés oxidativo y protege las células hepáticas, promoviendo su regeneración.
La planta también tiene un impacto positivo en el sistema digestivo, particularmente en el colon, un órgano fundamental para la absorción de nutrientes y la eliminación de desechos. Su efecto laxante suave facilita el tránsito intestinal, ayudando a prevenir el estreñimiento y promoviendo una limpieza natural del colon.
Además, los polisacáridos presentes en esta planta ayudan a mantener el equilibrio de la flora intestinal y a reducir la inflamación. Por otro lado, con su efecto hidratante y diurético, la sábila contribuye al funcionamiento adecuado de los riñones.
Estos órganos, encargados de filtrar la sangre y eliminar toxinas a través de la orina, se benefician de los compuestos presentes en la sábila que mejoran el flujo urinario y ayudan a prevenir la formación de cálculos renales. Sin embargo, se recomienda moderación en su consumo para evitar posibles desequilibrios.
Además de su efecto en el colon, la sábila puede apoyar el estómago al reducir la acidez y aliviar trastornos como gastritis y reflujo. Su acción antiinflamatoria calma las paredes gástricas, mientras que sus enzimas naturales ayudan en la descomposición de los alimentos, favoreciendo una digestión más eficiente.
El consumo del aloe vera en forma de jugos, geles o suplementos debidamente procesados puede ofrecer estos beneficios, pero debe ser moderado y supervisado en casos de condiciones médicas particulares. El exceso puede provocar efectos adversos como diarrea o desequilibrios electrolíticos. Es esencial asegurarse de que la planta haya sido correctamente preparada, ya que el látex contenido en sus hojas puede ser tóxico si no se elimina.
Cómo consumir la sábila para desintoxicarse
Para desintoxicar los riñones, la sábila puede consumirse en jugo, infusiones o batidos, siempre en cantidades moderadas y asegurándose de eliminar el látex, una sustancia amarilla presente en la cáscara que puede ser irritante.
Método de preparación:
- Cortar una hoja de sábila y extrae el gel transparente, descartando la cáscara.
- Lavar bien el gel con agua para eliminar cualquier residuo del látex.
- Licuar dos cucharadas de gel (unos 30 gramos) con un vaso de agua o jugo de limón para mejorar el sabor.
- Tomarlo fresco y evitar almacenarlo por mucho tiempo para conservar sus propiedades.